En todo este tiempo no he escrito porque me sentía con pocas ganas de contar nada. No por nada; simplemente, he pasado todo el mes intentando centrarme en lo que tenía que hacer.
En ese sentido, la primera mitad del mes de septiembre ha ido bien, pero ahora toca centrarse [más aún] en la Tesis.
Los exámenes (el del día 1, y otro a mediados de mes) fueron desastrosos: se presentó poca gente, y suspendieron muchísimos. En el caso del primer examen, hubo un 50% de aprobados (antes de la revisión era un 40-45%), y en el segundo examen, yo aprobé sólo a 1 de 7; a mis compañeros de asignatura (somos bastantes profesores) no les fue mucho mejor.
Tuvimos un congreso internacional a la puerta del despacho, como quien dice, y la verdad es que es un gusto.
El congreso fue en la seguna mitad del mes; la semana de antes la pasé preparando la ponencia.
Y el final del mes lo he pasado intentando reiniciar la revisión bibliográfica de mi Tesis. Lo estoy consiguiendo, pero muy lentamente, y me desespero, por toda la faena que veo aún por delante. Estoy muy al inicio de mi Tesis. Me queda mucho. Y no puedo dejar de pensarlo.
Aun así, sí que he conseguido ponerme tareas concretas, para intentar ir cumpliéndolas, etc. Para el mes de octubre me he propuesto hacer una parte de la revisión bibliográfica relacionada con un aspecto concreto pero importante de mi Tesis, y presentarle un informe a mi director de Tesis a lo largo de noviembre. Podría ser en forma de techincal report, como una revisión.
Un technical report es un tipo de artículo o trabajo que algún tipo de organismo o empresa hace público. La NASA tiene technical reports, por ejemplo. En el ámbito universitario, un technical report suele ser un trabajo que publicas a través de la página web de tu Departamento, por ejemplo, con una numeración, de modo que ya es un trabajo publicado, y puedes hacer referencia a él.
La gente suele publicar techical reports cuando tiene un trabajo sencillito o algún ejemplo o resultado práctico, o algún resultado marginal o secundario, que no va a enviar a ninguna revista científica; pero tembién suelen publicarse como technical reports los artículos que has enviado para ser publicados en alguna revista (sin saber aún si están aceptados o no), para que ya sea un trabajo público.
Por cierto, no quiero terminar el post sin dar las gracias a toda la gente que últimamente ha publicado comentarios en el blog. Los agradezco muchísimo; me alegra saber que alguien me lee. Os animo a seguir participando.
Y eso que el formato actual del blog es muy incómodo de leer (demasiados plugins de Java, y el desagradable enlace de "leer más"). Intentaré renovar el diseño del blog... en enero, como muy tarde. No puedo prometer más.
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Centrándome, con mucho trabajo por delante
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Profesor Atreintaytres
a las
8:13
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Qué hacemos los profesores cuando no tenemos clase (II)
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
11:18
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El resto del mes fue horrible. Hasta la segunda semana controlé, como se suele decir. Pero, a partir de ahí, ya se ha ido haciendo todo más pesado y difícil, todo más desorganizado... Sin tiempo para nada.
Mi intención era mostrar un resumen casi diario de mis actividades durante junio, como en mi anterior post. Pero no he podido ni escribir.
Cosas concretas en que he empleado el tiempo:
Lo que me ha matado este mes ha sido una mezcla de: acumulación de tareas urgentes, falta de horarios concretos (mientras das clase, vas a piñón fijo, porque tienes todas las semanas el mismo horario, pero cuando se termina esa rutina...), muchas interrupciones y poco tiempo para mí, cansancio mental, y —la última, pero no la menos importante— incomodidad por el calor.
No podía quedar con todos mis amigos y familiares que ya están más o menos de vacaciones, o de medio veraneo. Yo sigo empantanado con mis cosas, pero con muchas ganas de terminar.
Mi intención era mostrar un resumen casi diario de mis actividades durante junio, como en mi anterior post. Pero no he podido ni escribir.
Cosas concretas en que he empleado el tiempo:
- Impartir la segunda edición de un curso para una empresa. No fue mal, aunque la primera edición fue más exitosa. Ya nos ha llegado el resumen de las evaluaciones de los asistentes, y la puntuación global media ha sido de un 2,6 sobre 3 (la otra vez creo que fue de 3 sobre 3, prácticamente).
- Exámenes. La preparación del examen del día 12 de jnio me llevó demasiado tiempo, y aun así había un error en una pregunta; menos mal que lo detectamos a tiempo, durante el examen, y lo avisamos. Si no, ¡la que se hubiera armado! Después, en este examen me suelo currar yo la resolución a limpio; suelo contar con más o menos colaboración del resto de profesores, pero al final suelo ser yo quien prepara el documento final, que colgamos para los alumnos en una intranet existente. También fue bastante pesada la corrección de este examen: 129 exámenes (frente a sólo 73 que tuvo que corregir el otro profesor de la asignatura). Los resultados no han sido malos; el lunes tengo la revisión.
- Congreso. Tardé unos días más de lo previsto en tener terminadas las correcciones del artículo que nos habían aceptado en un congreso. Esos días, no tuve un horario normal.
- Documentación del proyecto para una empresa. Sí, sigo con ello. Hasta hace poco, no me han dado una parte importante de la documentación que yo tengo que adaptar e integrar dentro de un documento final. Esto también me ha quitado mucho tiempo, energías, y me ha impedido llevar un horario normal.
- Reuniones para el nuevo plan de estudios. Cada vez me hace menos gracia ir a las reuniones. Todos los viernes a las 10h, y se avanza muy poco cada semana. De todas maneras, es mi forma de ser, o mi manera de hacer las cosas: de cada reunión envío un correo electrónico al resto de profesores del Departamento que están en la Unidad Docente implicada, para que estén al tanto de todo (yo soy un mero transmisor y representante del Departamento en este asunto, por supuesto). Este e-mail ya me quita un tiempo. Esta semana que viene, por ejemplo, me tocará insistir para que quedemos para empezar a tomar decisiones y definir nuestra postura, de cara a la próxima reunión de la comisión.
Lo que me ha matado este mes ha sido una mezcla de: acumulación de tareas urgentes, falta de horarios concretos (mientras das clase, vas a piñón fijo, porque tienes todas las semanas el mismo horario, pero cuando se termina esa rutina...), muchas interrupciones y poco tiempo para mí, cansancio mental, y —la última, pero no la menos importante— incomodidad por el calor.
No podía quedar con todos mis amigos y familiares que ya están más o menos de vacaciones, o de medio veraneo. Yo sigo empantanado con mis cosas, pero con muchas ganas de terminar.
Me río por no llorar
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
11:35
|
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Ayer fue uno de los días más duros de los últimos meses.
No tanto por motivos profesionales, sino por una mezcla de temas personales y profesionales. Todo ello aderezado con la correspondiente dosis de "ahogarse en un vaso de agua", está claro.
Los martes sólo tengo clase de 8 a 9h y de 15 a 17h. Después de mi clase matutina, me fui al centro a resolver asuntos "de cuentas". Me pasé toda la mañana de ventanilla en ventanilla, y en lugar de solucionar algo, todo se iba complicando más según pasaba más tiempo allí. Y perdí toda la mañana.
Vulevo a la Universidad para la clase de la tarde, y después me voy a casa, porque me espera el fontanero para ver por qué a mi vecina le llueve agua, al parecer procedente de mi cuarto de baño.
Por suerte, me lo cubre el seguro. Esa fue la noticia más positiva del día.
Me había planteado aprovechar el día para terminar las dos cosas que llevo entre manos:
Según iba pasando el día, iba viendo que no iba a tener ni un rato para adelantar ninguno de estos dos temas.
Hubo momentos en que me sentí bastante mal, como derrotado. Por suerte, no me dio por gritar; pero era una sensación de impotencia terrible.
Hoy, estoy de clase toda la mañana, desde las 8.30 hasta las 14h. Ahora estoy en una clase de prácticas y, mientras los alumnos trabajan, me está dando tiempo a escribir esto.
Y, navegando, me he encontrado este curiosa viñeta de XKCD (vía ALT1040), que, como mi día de ayer, es para reírse por no llorar:

No tanto por motivos profesionales, sino por una mezcla de temas personales y profesionales. Todo ello aderezado con la correspondiente dosis de "ahogarse en un vaso de agua", está claro.
Los martes sólo tengo clase de 8 a 9h y de 15 a 17h. Después de mi clase matutina, me fui al centro a resolver asuntos "de cuentas". Me pasé toda la mañana de ventanilla en ventanilla, y en lugar de solucionar algo, todo se iba complicando más según pasaba más tiempo allí. Y perdí toda la mañana.
Vulevo a la Universidad para la clase de la tarde, y después me voy a casa, porque me espera el fontanero para ver por qué a mi vecina le llueve agua, al parecer procedente de mi cuarto de baño.
Por suerte, me lo cubre el seguro. Esa fue la noticia más positiva del día.
Me había planteado aprovechar el día para terminar las dos cosas que llevo entre manos:
- Un artículo para un congreso. Han ampliado el plazo de entrega hasta el día 15 de marzo, pero quería terminarlo ya, para liberarme de ello y además, quiero que lo revise mi director de Tesis.
- El programa del curso que voy a dar en una empresa, junto con Johnny, el consultor/formador que me han asignado. Todavía me falta muuucho por hacer, y este jueves (mañana) he quedado con Johnny para verlo todo.
Según iba pasando el día, iba viendo que no iba a tener ni un rato para adelantar ninguno de estos dos temas.
Hubo momentos en que me sentí bastante mal, como derrotado. Por suerte, no me dio por gritar; pero era una sensación de impotencia terrible.
Hoy, estoy de clase toda la mañana, desde las 8.30 hasta las 14h. Ahora estoy en una clase de prácticas y, mientras los alumnos trabajan, me está dando tiempo a escribir esto.
Y, navegando, me he encontrado este curiosa viñeta de XKCD (vía ALT1040), que, como mi día de ayer, es para reírse por no llorar:
Perdiendo el tiempo escribiendo sobre cómo no perder el tiempo
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
19:35
|
Temas:
congresos,
gestión del tiempo,
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Según la introducción a este blog, una de mis obsesiones es la gestión del tiempo. Y, de hecho, hasta el momento es la única de las tres obsesiones que menciono a la que he dedicado una parte significativa de mis posts...
Escribopor segunda vez hoy de nuevo porque, gracias a los blogs recomendados por Google Reader, he encontrado una página muy interesante con información sobre ese tipo de temas.
El blog al que me refiero es DuTudú ("Do To-Do" escrito como se pronuncia), y en él he encontrado algunos artículos que me parecen MUY interesantes. A continuación, presento una selección comentada:
Por último, dos frasecillas geniales que, hace ya varias semanas, encontré en elblog web de Arantxa Coca, la psicóloga del programa de televisión Terapia de Pareja, y que, para mí, tienen mucha relación con romper los malos hábitos que nos impiden el éxito, y con (man)tener la ilusión de lograr un objetivo. Depende de uno mismo:
Escribo
El blog al que me refiero es DuTudú ("Do To-Do" escrito como se pronuncia), y en él he encontrado algunos artículos que me parecen MUY interesantes. A continuación, presento una selección comentada:
- DuTudú : 30 días para el éxito. Un clásico revisado (o revisitado, como se suele decir a veces). He oído y leído muchas veces el consejo de que, para fijar un hábito, es conveniente intentar ser constante y mantenerlo durante al menos 30 días (otros dicen 21). A partir de ahí, como que ya está interiorizado, o más cerca de estarlo, y es más fácil de mantener. Aquí, se añade/incide en el truco psicológico de autoconvencernos y pensar que sólo tenemos que cumplir con el hábito durante 30 días (en lugar de toda la vida), y después quedamos liberados del compromiso. Yo a veces lo he probado, para cosas sencillas y diarias, y funciona. Casi magia.
- DuTudú : 13 trucos para motivarte. A quien nunca le haya hecho falta [pensar en] planificarse o buscar la manera de organizarse para poder conseguir un objetivo, este tipo de artículos quizás le parezcan una chorrada propia de revistillas tipo Quo (con todos los respetos) y demás. Pero, para quienes somos conscientes del desastre en que vivimos, y de lo mucho que ese desorden nos ralentiza y nos impide ser más productivos (a dónde podría llegar, y a donde llego, sería la frase), estos articulillos son verdaderas joyas que conviene releer una y otra vez y, sobre todo, poner en práctica.
- DuTudú : 14 ideas para mantener los buenos propósitos. Más importante que hacerse listas de buenos propósitos es intentar mantenerlos. Aquí hay una colección de trucos bastante interesantes. Algunos de ellos ya los he puesto en práctica alguna vez. Hay que ser positivos y constantes (es mi personal resumen).
- DuTudú : Malos hábitos para abandonar. ¡¡¡Aaaaag!!! Me he visto reflejado en casi todos. Es horrible. Sobre todo: procrastinar, hacer algo que no es lo más importante, PENSAR DEMASIADO..., ver la parte negativa de [casi] todo (asociado a lo de pensar demasiado, en mi caso) y navegar por Internet. Y escribir en blogs, añadiría yo. :-( Y autocompadecerse (esto ya casi no lo hago, creo; lo añado como comentario gracioso, porque en este párrafo parece que lo esté haciendo).
- DuTudú : GTD y Gmail. Hay infinidad de páginas en Internet que tratan la metodología de GTD (
Get That DoneGetting Things Done, ideada por David Allen), cómo adaptarla a las necesidades de cada uno, cómo implementarla haciendo uso de diversas herramientas informáticas, etc. Se trata de una manera de organizarse, tanto para el día a día como para la gestión de grandes objetivos o proyectos profesionales o personales. La mayoría de enfoques implican o incluyen organizar el correo electrónico en carpetas para clasificar lo urgente, lo aplazable, etc., e incluso lo convierten en el centro del método de planificación. Este artículo es un ejemplo de ello. Concretamente, se propone usar el correo también como lista de tareas. Nunca lo había pensado, pero parece una buena idea. Sin embargo, de momento voy a seguir utilizando mi propia manera de llevar un seguimiento de mis tareas, que vengo usando desde hace al menos medio año. Y me funciona, la verdad. No recuerdo si lo he contado ya aquí. Si no, más adelante lo haré. - DuTudú : Triplica tu productividad mañana. Dejo para el final el que más me ha impactado. Una vez más, se trata de un súper consejo que, al mismo tiempo, es súper intuitivo y lógico. Además, esto ya lo he hecho yo alguna vez, sin saberlo... Mañana únicamente tengo una horita de clase, de 8 a 9h, y después tengo todo el día para poner en práctica este método. Mi objetivo: adelantar lo máximo posible el artículo que estoy escribiendo para un próximo congreso.
Por último, dos frasecillas geniales que, hace ya varias semanas, encontré en el
If you always do what you've always done, you will always be where you've always been.
Si siempre haces lo que siempre has hecho, siempre obtendrás lo que siempre has obtenido.
Mike Ferry
If you can dream it, you can do it.
Si lo puedes soñar, lo puedes hacer.
Walt Disney
Un congresito más a la saca (II)
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
10:47
|
Temas:
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congresos,
doctorado,
encontrado en Internet,
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A raíz del comentario de Trabajador (¡gracias!), amplío mi anterior post sobre el congreso en el que estuve a finales de septiembre.
La verdad es que, no sólo de este tema, sino de todos, se me ocurren tantas cosas que contar, que a veces me quedo en lo más anecdótico, y descuido lo fundamental...
En contestación directa a la última frase de Trabajador, vaya por delante que, sí, se nos obliga a coleccionar congresos. Como decía en ese mismo post, si no investigas, no vales nada, por muy bien que puedas dar las clases o mucho interés que demuestres en ello. Y, a su vez, investigar se supone que debería ser algo de gran nivel, sólo al alcance de unos cuantos (un poco pirados, o en las nubes, la mayor parte de la veces)...
Pero, a la hora de la verdad, resulta que para medir cuánto investigas, para valorar tu labor de investigación, se utilizan baremos en los que una ponencia en un congresito vale X si es nacional, 2X si es internacional, etc. Un artículo de investigación en una buena revista científica puede valer 4X, por ejemplo. Y así va todo; son las reglas del juego. Como dice el autor de este gran artículo, se valoran los resultados al peso; es decir, la cantidad, y no tanto la calidad.
[Reglas del juego que, en sí, no son muy justas, ya que es un hecho que existen áreas de investigación en las que es más fácil publicar que en otras... Si compites con los de tu misma área, no hay problema, pero cuando, además, la Comunidad Autónoma y/o el Ministerio imponen un listón o un nivel que hay que superar para llegar a ser, por ejemplo, Profesor Titular de Universidad (funcionario, para entendernos), entonces, ese listón puede ser muy fácil de alcanzar para algunos, y no tan fácil para otros...]
Para no hacer que este post sea muy espeso, voy al grano: sí, en este congreso no desaproveché la oportunidad de enviar tantas ponencias como fuese capaz de enviar y me aceptasen. Al final, aparecí como coautor en 4 trabajos, de los cuales presenté dos en forma de póster, y uno más como powerpoint. Se sabe que es un congreso en el que es relativamente fácil que te acepten los trabajos que envías.
De los trabajos que envié, me siento relativamente orgulloso. La verdad es que mi compañera Rita y yo (era la primera vez que ella presentaba un trabajo en un congreso) monopolizamos la sesión en la que participamos. Cada uno presentó una parte de un trabajo que hemos llevado a cabo recientemente, y lo defendimos bien, creo yo, aunque los resultados que hemos obtenido son todavía preliminares y evidencian que es necesario ampliar el estudio para poder obtener cosas publicables, digamos.
Algunos de los asistentes estaban realmente interesados en lo que exponíamos, y no dejaron de hacernos preguntas y sugerencias, desde una posición de mayor experiencia en el área concreta en que se ubica el trabajo. Sí, creo que se generó un debate mínimamente interesante, cosa que es de agradecer. Aun así, y lo digo no desde la prepotencia ni desde una actitud a la defensiva, casi todo lo que nos dijeron ya lo sabemos y lo estamos teniendo en cuenta; aunque, eso sí, les reconozco ese grado de experiencia que, como he dicho, dejaban entrever en sus intervenciones. También, es que en una exposición de 15 ó 20 minutos no puedes contar todo lo que hay detrás de un trabajo, sino sólo aquello que crees más destacable o interesante.
Uno de los pósters que presenté sí que me pareció a mí mismo un poco... pobre, vamos a decir. Es decir, si me hubiera guiado por: "sólo voy a contar cosas de las que realmente me sienta orgulloso, voy a contar sólo aquello en lo que tengo algo realmente interesante y novedoso que decir o aportar", entonces, quizás, no hubiera llevado ese póster. [Por otro lado, los pósters, en cualquier congreso, a veces (sólo a veces) cumplen ese papel de servir de soporte a resultados que no dan ni para una ponencia; además, es una de las maneras más cómodas de comunicar algo, y posiblemente más bonita y efectiva, si uno tiene la gracia suficiente para no desaprovechar el metro cuadrado de superficie que hay en un póster de tamaño A0, por ejemplo.]
Pero, entonces, si un investigador es más reflexivo o menos echao p'alante que otro, no iría nunca a un congreso, ni enviaría ningún artículo a ninguna revista, hasta que no tuviera algo digno del premio Nobel, por lo menos. Lo más probable es que este chico (o chica) acabase dando clases en alguna academia, o de frutero. O en un manicomio.O quizás Y, seguramente, sería feliz.
A lo que voy: hay que jugar al juego, con las reglas que hay. Si no, mejor te dedicas a otra cosa. [Bueno, a mí no me gustan demasiado las reglas impuestas desde fuera, así que siempre voy un poco a mi aire, y así me va.]
Obviamente, en mi caso, estoy deseoso de poder concluir (en el sentido de cerrar y completar) el trabajo de investigación que llevo entre manos desde que comencé con el Doctorado. Entonces, sí que me sentiré realmente orgulloso y satisfecho, cuando lo que estoy haciendo lo pueda enviar a una revista científica y me lo publiquen. Para mí, esa es, en parte, la constatación de que has hecho algo bueno, más allá de tu percepción personal. Y,déjame dejadme que incluya este comentario: ya sería la releche si, además, mi aportación se pudiera aplicar de verdad, en alguna empresa, industria, servicio, etc.
Fuera de ironías, lo cierto es que ese sería el siguiente paso, casi simultáneo a la difusión teórica de resultados: su implantación práctica. No lo descarto; sólo que, en el caso concreto de mi investigación del Doctorado, pienso que no sería productivo, no valdría la pena el esfuerzo, para lo que podría sacar, en términos de puntos de investigación. Y que ya tengo ganas de cambiar de tema de investigación, la verdad.
Del resto del congreso, incluida la sesión en la que Rita y yo estuvimos, la verdad es que me interesaron pocas cosas. Ya dije en mi anterior post que no fue un congreso de un alto nivel científico, precisamente. En una sesión, incluso me dormí, lo confieso (nada inusual en mí, por otro lado).
La verdad es que, no sólo de este tema, sino de todos, se me ocurren tantas cosas que contar, que a veces me quedo en lo más anecdótico, y descuido lo fundamental...
En contestación directa a la última frase de Trabajador, vaya por delante que, sí, se nos obliga a coleccionar congresos. Como decía en ese mismo post, si no investigas, no vales nada, por muy bien que puedas dar las clases o mucho interés que demuestres en ello. Y, a su vez, investigar se supone que debería ser algo de gran nivel, sólo al alcance de unos cuantos (un poco pirados, o en las nubes, la mayor parte de la veces)...
Pero, a la hora de la verdad, resulta que para medir cuánto investigas, para valorar tu labor de investigación, se utilizan baremos en los que una ponencia en un congresito vale X si es nacional, 2X si es internacional, etc. Un artículo de investigación en una buena revista científica puede valer 4X, por ejemplo. Y así va todo; son las reglas del juego. Como dice el autor de este gran artículo, se valoran los resultados al peso; es decir, la cantidad, y no tanto la calidad.
[Reglas del juego que, en sí, no son muy justas, ya que es un hecho que existen áreas de investigación en las que es más fácil publicar que en otras... Si compites con los de tu misma área, no hay problema, pero cuando, además, la Comunidad Autónoma y/o el Ministerio imponen un listón o un nivel que hay que superar para llegar a ser, por ejemplo, Profesor Titular de Universidad (funcionario, para entendernos), entonces, ese listón puede ser muy fácil de alcanzar para algunos, y no tan fácil para otros...]Para no hacer que este post sea muy espeso, voy al grano: sí, en este congreso no desaproveché la oportunidad de enviar tantas ponencias como fuese capaz de enviar y me aceptasen. Al final, aparecí como coautor en 4 trabajos, de los cuales presenté dos en forma de póster, y uno más como powerpoint. Se sabe que es un congreso en el que es relativamente fácil que te acepten los trabajos que envías.
De los trabajos que envié, me siento relativamente orgulloso. La verdad es que mi compañera Rita y yo (era la primera vez que ella presentaba un trabajo en un congreso) monopolizamos la sesión en la que participamos. Cada uno presentó una parte de un trabajo que hemos llevado a cabo recientemente, y lo defendimos bien, creo yo, aunque los resultados que hemos obtenido son todavía preliminares y evidencian que es necesario ampliar el estudio para poder obtener cosas publicables, digamos.
Algunos de los asistentes estaban realmente interesados en lo que exponíamos, y no dejaron de hacernos preguntas y sugerencias, desde una posición de mayor experiencia en el área concreta en que se ubica el trabajo. Sí, creo que se generó un debate mínimamente interesante, cosa que es de agradecer. Aun así, y lo digo no desde la prepotencia ni desde una actitud a la defensiva, casi todo lo que nos dijeron ya lo sabemos y lo estamos teniendo en cuenta; aunque, eso sí, les reconozco ese grado de experiencia que, como he dicho, dejaban entrever en sus intervenciones. También, es que en una exposición de 15 ó 20 minutos no puedes contar todo lo que hay detrás de un trabajo, sino sólo aquello que crees más destacable o interesante.
Uno de los pósters que presenté sí que me pareció a mí mismo un poco... pobre, vamos a decir. Es decir, si me hubiera guiado por: "sólo voy a contar cosas de las que realmente me sienta orgulloso, voy a contar sólo aquello en lo que tengo algo realmente interesante y novedoso que decir o aportar", entonces, quizás, no hubiera llevado ese póster. [Por otro lado, los pósters, en cualquier congreso, a veces (sólo a veces) cumplen ese papel de servir de soporte a resultados que no dan ni para una ponencia; además, es una de las maneras más cómodas de comunicar algo, y posiblemente más bonita y efectiva, si uno tiene la gracia suficiente para no desaprovechar el metro cuadrado de superficie que hay en un póster de tamaño A0, por ejemplo.]Pero, entonces, si un investigador es más reflexivo o menos echao p'alante que otro, no iría nunca a un congreso, ni enviaría ningún artículo a ninguna revista, hasta que no tuviera algo digno del premio Nobel, por lo menos. Lo más probable es que este chico (o chica) acabase dando clases en alguna academia, o de frutero. O en un manicomio.
A lo que voy: hay que jugar al juego, con las reglas que hay. Si no, mejor te dedicas a otra cosa. [Bueno, a mí no me gustan demasiado las reglas impuestas desde fuera, así que siempre voy un poco a mi aire, y así me va.]
Obviamente, en mi caso, estoy deseoso de poder concluir (en el sentido de cerrar y completar) el trabajo de investigación que llevo entre manos desde que comencé con el Doctorado. Entonces, sí que me sentiré realmente orgulloso y satisfecho, cuando lo que estoy haciendo lo pueda enviar a una revista científica y me lo publiquen. Para mí, esa es, en parte, la constatación de que has hecho algo bueno, más allá de tu percepción personal. Y,
Fuera de ironías, lo cierto es que ese sería el siguiente paso, casi simultáneo a la difusión teórica de resultados: su implantación práctica. No lo descarto; sólo que, en el caso concreto de mi investigación del Doctorado, pienso que no sería productivo, no valdría la pena el esfuerzo, para lo que podría sacar, en términos de puntos de investigación. Y que ya tengo ganas de cambiar de tema de investigación, la verdad.Del resto del congreso, incluida la sesión en la que Rita y yo estuvimos, la verdad es que me interesaron pocas cosas. Ya dije en mi anterior post que no fue un congreso de un alto nivel científico, precisamente. En una sesión, incluso me dormí, lo confieso (nada inusual en mí, por otro lado).
6 años
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
9:36
|
Temas:
alumnos,
congresos,
docencia,
gestión del tiempo,
inicio del curso,
profesores
Bueno, una semana más (o una semana menos, según se mire).
En esta semana, comencé el lunes con una típica resaca post-congreso: demasiada gente transitando por nuestro despacho. El despacho en el que estamos Zoe y yo está al final de un pasillo, pero cerca del despacho de Secretaría de nuestro Departamento. Entonces, por una cosa o por otra, siempre tenemos mucha gente pululando por nuestro despacho; gente que viene a saludar, o que viene a preguntar algo, etc. Yo a veces digo que eso parece como el plató de 7 Vidas: entra un personaje, dice su gracia, y se va; y van sucediéndose los personajes, uno tras otro.
Y el lunes, era peor que la vuelta de las vacaciones, peor que el día después de un partido de fútbol: los comentarios post-congreso.
Bueno, pero salvando el lunes, la normalidad, la otra cara de la rutina buena (la rutina mala sería la monotonía), se ha instalado ya, gracias a Dios, en mi día a día. [Cuan repelentemente escribo hoy...]
Esta semana comencé las clases de una asignatura en la que sólo doy prácticas. Para entendernos: en este cuatrimestre sólo imparto prácticas de una asignatura, y teoría y prácticas de otra. En ambas asignaturas, soy el profesor responsable (que no mola mucho, pues no supone demasiado reconocimiento y sí más trabajo).
Además, el número de alumnos en ambas asignaturas es bastante reducido, la verdad. En la que sólo doy prácticas, hay matriculados 13, y están viniendo a clase casi todos. Así da gusto dar clase, la verdad.
En la otra asignatura, hay unos 34 matriculados (todavía está cerrándose el periodo de matriculación, etc.), pero a clase asisten regularmente unos 15 ó 20. Con estos ya hace unas semanas que comencé.
En general, este curso tengo buenas sensaciones, por el momento. La parte buena de tener pocas clases este cuatrimestre es que voy más relajado, y creo que he empezado siendo menos rollero que otros años y más atento a que la gente se entere más.
La que también se ha estrenado este año es mi compañera Zoe: es el primer año que imparte clase de teoría; hasta ahora, únicamente había dado prácticas.
Se lo está tomando con mucho interés y lo está haciendo muy bien, la verdad. Se la ve muy animada. Y eso que no es una profesora que sólo se dedique a docencia...
Me explico: en este Departamento, y en esta Universidad, antiguamente no se premiaba mucho la investigación (todo lo contrario que ahora). Como consecuencia, abundan mucho los profesores que no saben o no quieren investigar, o simplemente les gusta más dar clase, prepararse sus clasecitas, sus powerpointcitos, sus evaluaciones semanales o quincenales, sus practiquitas... Que está muy bien, y yo soy de los que pierde bastante tiempo preparando material docente, pero... aquí también estamos para investigar.
Bueno, pues Zoe se ha dedicado bastante a investigar, y lo sigue haciendo. El curso pasado leyó la Tesis Doctoral —¿cuándo llegaré yo...?—, y hasta entonces minimizaba el tiempo dedicado a docencia, impartiendo sólo prácticas (no tienes que preparar tanto material, porque muchas veces ya está hecho, y, aunque a veces has de corregir prácticas, no sueles tener que corregir exámenes). Ahora ya ha empezado con clases de teoría. Y lo está haciendo muy bien. Dice que es una cosa que siempre había deseado hacer: poder explicar a la gente cosas... Es genial oír algo así de un profesor, porque... es tan poco frecuente, a veces...
Yo, el próximo 15 de octubre cumpliré 6 años en esta Universidad... Me veo muy distinto a cuando entré y, sobre todo, con más experiencia (obviamente; malo sería si no lo viera así).
Y, sin querer ser en absoluto paternalista ni tirar demasiado de nostalgia, la verdad es que cuando veo cómo se prepara Zoe las clases, y cuando me cuenta las dificultades con que se encuentra y las anécdotas que le van sucediendo... me acuerdo de cuando yo empezaba.
Mi experiencia es que el primer año vas un poco perdido y no sabes ni cómo acabas dando las clases. Pero también, a veces, el primer año que impartes una asignatura es de los que mejor te salen, porque te la preparas casi al mismo tiempo que la vas impartiendo, de manera que lo tienes todo muy fresco, muy reciente, y lo intentas explicar para que lo entiendan, tal cual (algo que debería ser siempre así, pero que, por oscuros motivos, no lo es).
6 añitos ya... Espero que sean muchos más.
En esta semana, comencé el lunes con una típica resaca post-congreso: demasiada gente transitando por nuestro despacho. El despacho en el que estamos Zoe y yo está al final de un pasillo, pero cerca del despacho de Secretaría de nuestro Departamento. Entonces, por una cosa o por otra, siempre tenemos mucha gente pululando por nuestro despacho; gente que viene a saludar, o que viene a preguntar algo, etc. Yo a veces digo que eso parece como el plató de 7 Vidas: entra un personaje, dice su gracia, y se va; y van sucediéndose los personajes, uno tras otro.Y el lunes, era peor que la vuelta de las vacaciones, peor que el día después de un partido de fútbol: los comentarios post-congreso.
Bueno, pero salvando el lunes, la normalidad, la otra cara de la rutina buena (la rutina mala sería la monotonía), se ha instalado ya, gracias a Dios, en mi día a día. [Cuan repelentemente escribo hoy...]
Esta semana comencé las clases de una asignatura en la que sólo doy prácticas. Para entendernos: en este cuatrimestre sólo imparto prácticas de una asignatura, y teoría y prácticas de otra. En ambas asignaturas, soy el profesor responsable (que no mola mucho, pues no supone demasiado reconocimiento y sí más trabajo).
Además, el número de alumnos en ambas asignaturas es bastante reducido, la verdad. En la que sólo doy prácticas, hay matriculados 13, y están viniendo a clase casi todos. Así da gusto dar clase, la verdad.En la otra asignatura, hay unos 34 matriculados (todavía está cerrándose el periodo de matriculación, etc.), pero a clase asisten regularmente unos 15 ó 20. Con estos ya hace unas semanas que comencé.
En general, este curso tengo buenas sensaciones, por el momento. La parte buena de tener pocas clases este cuatrimestre es que voy más relajado, y creo que he empezado siendo menos rollero que otros años y más atento a que la gente se entere más.
La que también se ha estrenado este año es mi compañera Zoe: es el primer año que imparte clase de teoría; hasta ahora, únicamente había dado prácticas.
Se lo está tomando con mucho interés y lo está haciendo muy bien, la verdad. Se la ve muy animada. Y eso que no es una profesora que sólo se dedique a docencia...
Me explico: en este Departamento, y en esta Universidad, antiguamente no se premiaba mucho la investigación (todo lo contrario que ahora). Como consecuencia, abundan mucho los profesores que no saben o no quieren investigar, o simplemente les gusta más dar clase, prepararse sus clasecitas, sus powerpointcitos, sus evaluaciones semanales o quincenales, sus practiquitas... Que está muy bien, y yo soy de los que pierde bastante tiempo preparando material docente, pero... aquí también estamos para investigar.Bueno, pues Zoe se ha dedicado bastante a investigar, y lo sigue haciendo. El curso pasado leyó la Tesis Doctoral —¿cuándo llegaré yo...?—, y hasta entonces minimizaba el tiempo dedicado a docencia, impartiendo sólo prácticas (no tienes que preparar tanto material, porque muchas veces ya está hecho, y, aunque a veces has de corregir prácticas, no sueles tener que corregir exámenes). Ahora ya ha empezado con clases de teoría. Y lo está haciendo muy bien. Dice que es una cosa que siempre había deseado hacer: poder explicar a la gente cosas... Es genial oír algo así de un profesor, porque... es tan poco frecuente, a veces...
Yo, el próximo 15 de octubre cumpliré 6 años en esta Universidad... Me veo muy distinto a cuando entré y, sobre todo, con más experiencia (obviamente; malo sería si no lo viera así).Y, sin querer ser en absoluto paternalista ni tirar demasiado de nostalgia, la verdad es que cuando veo cómo se prepara Zoe las clases, y cuando me cuenta las dificultades con que se encuentra y las anécdotas que le van sucediendo... me acuerdo de cuando yo empezaba.
Mi experiencia es que el primer año vas un poco perdido y no sabes ni cómo acabas dando las clases. Pero también, a veces, el primer año que impartes una asignatura es de los que mejor te salen, porque te la preparas casi al mismo tiempo que la vas impartiendo, de manera que lo tienes todo muy fresco, muy reciente, y lo intentas explicar para que lo entiendan, tal cual (algo que debería ser siempre así, pero que, por oscuros motivos, no lo es).6 añitos ya... Espero que sean muchos más.
Un congresito más a la saca
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
13:39
|
Temas:
congresos,
docencia,
gestión del tiempo,
investigación,
profesores
Bueno... Como ya comenté, la semana pasada estuve en un congreso que tuvo lugar en una ciudad de España.
El principio de la semana, todavía aquí, en mi Universidad, fue realmente estresante, porque hasta el mismo día en que partía hacia dicha ciudad estuve terminando de preparar las ponencias que tenía que presentar.
Al final, todo valió la pena. Académicamente, el congreso no tiene mucho nivel, la verdad, pero el programa lúdico-festivo suele estar bien. A todo ello hay que añadir que la compañía fue muy agradable (fuimos varios compañeros del Departamento juntos), así como la ciudad, que no conocía, y que me sorprendió gratamente.
Además... Desconecté muchísimo. Vuelvo con energías y ganas renovadas. Es que no se puede empezar el curso estando ya quemado... Me vino bien para resetear, como se suele decir.
En la cena de clausura del congreso tuve la ocasión de charlar con compañeros de otro Departamento de mi misma Universidad. La conversación giró entorno a la (poca) calidad de las clases que imparten algunos profesores, y a lo poco que se valora en la Universidad el tiempo que dedicas a la docencia. Muchas veces te sale más rentable ser un profesor seco o arisco con tus alumnos (desagradable, en definitiva), para quitarte trabajo de encima. Lo que te premian más es la investigación; más bien, lo único, prácticamente. Tanto que, si no eres lo suficientemente productivo en cuanto a artículos, ponencias, etc., tu futuro en la Universidad está muuuuy chungo.
En esa cena, una compañera me decía que está muy bien que a mí me guste dar bien las clases, preparar el material para los alumnos,etc., pero que, por desgracia, eso no se valora. Ni siquiera en las encuestas que se realizan a los alumnos se ve reflejado ese esfuerzo, a veces.
Yo he llegado a la conclusión de que no quiero ser ni el típico profesor que suspende a todos ni el que va de colegui y los aprueba sin examen ni nada. Sólo quiero (más bien, es una necesidad) sentirme cómodo con lo que hago. Por ejemplo, no me sentiría cómodo dando clase sin habérmelo preparado bien.
Pero tampoco me sentiría cómodo si no hiciera todo lo posible por realizar una investigación de calidad, algo que valga la pena, algo decente, al menos; no hace falta que sean resultados espectacularmente relevantes. Con que sea algo relativamente novedoso, bien hecho y bien comunicado y explicado, me conformo. Que no es poco.
Rita dice que me exijo mucho a mí mismo, pero es que es eso; es que, si no lo hiciera así, no me sentiría cómodo con lo que hago.
Ahora mismo, realmente, creo que estoy consiguiendo dedicar el mínimo tiempo posible a la docencia, fuera de las clases en sí, ya que este curso he conseguido "repetir" en todas las asignaturas que daba clase el año pasado, y en algunas ya llevo dando clase 2 ó 3 años (e incluso más); con lo cual, la verdad es que el tiempo de preparación de clases es muy inferior al de años anteriores.
Pero, claro, para que eso sea posible ahora, en cursos anteriores me he tenido que currar transparencias, colecciones de ejercicios y cuestiones, etc.
Me sigue picando el gusanillo de preparar alguna publicación docente en el futuro. Ya tengo publicado, con mi compañera de despacho Zoe, un libro de problemas. Eso sí que te lo puntúan, en el aspecto docente (es de las pocas cosas que cuentan). Y supondría la evolución lógica, después de tantos años preparando transparencias, prácticas, ejercicios y demás material docente. Rentabilizar ese esfuerzo.
Por cierto, coincidí en el congreso con antiguos compañeros de estudios que ahora son profesores en otras universidades y, hablando con ellos, me di cuenta de que NO en todas las universidades el tema de los créditos que deben impartir los profesores funciona exactamente igual a como yo lo expliqué en mi caso... ¿Quiere esto decir que, sin querer, he estado "dando pistas" de a qué Universidad pertenezco? No lo sé... En todo caso, es verdad que los más pringaíllos impartimos un máximo de 33 créditos (lo cual, por cierto, le pareció a mi antiguo compañero de estudios una barbaridad).
El principio de la semana, todavía aquí, en mi Universidad, fue realmente estresante, porque hasta el mismo día en que partía hacia dicha ciudad estuve terminando de preparar las ponencias que tenía que presentar.Al final, todo valió la pena. Académicamente, el congreso no tiene mucho nivel, la verdad, pero el programa lúdico-festivo suele estar bien. A todo ello hay que añadir que la compañía fue muy agradable (fuimos varios compañeros del Departamento juntos), así como la ciudad, que no conocía, y que me sorprendió gratamente.
Además... Desconecté muchísimo. Vuelvo con energías y ganas renovadas. Es que no se puede empezar el curso estando ya quemado... Me vino bien para resetear, como se suele decir.
En la cena de clausura del congreso tuve la ocasión de charlar con compañeros de otro Departamento de mi misma Universidad. La conversación giró entorno a la (poca) calidad de las clases que imparten algunos profesores, y a lo poco que se valora en la Universidad el tiempo que dedicas a la docencia. Muchas veces te sale más rentable ser un profesor seco o arisco con tus alumnos (desagradable, en definitiva), para quitarte trabajo de encima. Lo que te premian más es la investigación; más bien, lo único, prácticamente. Tanto que, si no eres lo suficientemente productivo en cuanto a artículos, ponencias, etc., tu futuro en la Universidad está muuuuy chungo.En esa cena, una compañera me decía que está muy bien que a mí me guste dar bien las clases, preparar el material para los alumnos,etc., pero que, por desgracia, eso no se valora. Ni siquiera en las encuestas que se realizan a los alumnos se ve reflejado ese esfuerzo, a veces.
Yo he llegado a la conclusión de que no quiero ser ni el típico profesor que suspende a todos ni el que va de colegui y los aprueba sin examen ni nada. Sólo quiero (más bien, es una necesidad) sentirme cómodo con lo que hago. Por ejemplo, no me sentiría cómodo dando clase sin habérmelo preparado bien.Pero tampoco me sentiría cómodo si no hiciera todo lo posible por realizar una investigación de calidad, algo que valga la pena, algo decente, al menos; no hace falta que sean resultados espectacularmente relevantes. Con que sea algo relativamente novedoso, bien hecho y bien comunicado y explicado, me conformo. Que no es poco.
Rita dice que me exijo mucho a mí mismo, pero es que es eso; es que, si no lo hiciera así, no me sentiría cómodo con lo que hago.
Ahora mismo, realmente, creo que estoy consiguiendo dedicar el mínimo tiempo posible a la docencia, fuera de las clases en sí, ya que este curso he conseguido "repetir" en todas las asignaturas que daba clase el año pasado, y en algunas ya llevo dando clase 2 ó 3 años (e incluso más); con lo cual, la verdad es que el tiempo de preparación de clases es muy inferior al de años anteriores.
Pero, claro, para que eso sea posible ahora, en cursos anteriores me he tenido que currar transparencias, colecciones de ejercicios y cuestiones, etc.
Me sigue picando el gusanillo de preparar alguna publicación docente en el futuro. Ya tengo publicado, con mi compañera de despacho Zoe, un libro de problemas. Eso sí que te lo puntúan, en el aspecto docente (es de las pocas cosas que cuentan). Y supondría la evolución lógica, después de tantos años preparando transparencias, prácticas, ejercicios y demás material docente. Rentabilizar ese esfuerzo.
Por cierto, coincidí en el congreso con antiguos compañeros de estudios que ahora son profesores en otras universidades y, hablando con ellos, me di cuenta de que NO en todas las universidades el tema de los créditos que deben impartir los profesores funciona exactamente igual a como yo lo expliqué en mi caso... ¿Quiere esto decir que, sin querer, he estado "dando pistas" de a qué Universidad pertenezco? No lo sé... En todo caso, es verdad que los más pringaíllos impartimos un máximo de 33 créditos (lo cual, por cierto, le pareció a mi antiguo compañero de estudios una barbaridad).
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