Ayer tuve clase con mis queridísimos alumnos de las 8 de la madrugada, y la verdad es que fue muy bien.
Mi intención era clarificar todo lo que quedó enredado y poco claro en la práctica anterior al puente, y conseguí eso y que la práctica de ayer la hicieran mucho mejor. Les sirvió para machacar y afianzar conceptos. Creo. Siempre está el riesgo de que reseteen el fin de semana...
El caso es que estoy siendo más consciente que nunca de lo importante que es repasar y machacar las cosas, en el estudio personal.
Reconozco que nunca he tenido mucho hábito de estudio o, mejor dicho, mucho dominio de técnicas de estudio. En general, lo que me gusta y es fácil, se me queda (lo retengo) de manera bastante automática, sin mucho esfuerzo.
Pero quedan los otros casos posibles: lo fácil que no gusta, lo que gusta pero no es fácil, y lo que ni gusta ni es fácil; fácil/difícil o sencillo/complicado o corto/largo, como queráis.
Ahí es donde me doy cuenta de que, para poder avanzar (aprender cosas nuevas), (me) hace falta esfuerzo y constancia. Y me doy cuenta de todo esto ahora porque, claro, sigo estudiando. El Doctorado, fuera de toda broma, es también una época de aprendizaje. Y también me he puesto últimamente con el inglés, porque me doy cuenta de que, de no practicarlo, he perdido mucho...
Esa es otra: lo que no practicas, se olvida. O sea, el aprendizaje, el avanzar, el ampliar conocimientos o el afianzar los que ya has adquirido... es algo continuo, cíclico. A veces, hay cosas que se quedan en algún recoveco del cerebro, y que de repente saltan; estaban ahí, escondidas entre algunas conexiones neuronales, y de pronto algún resorte las hace aparecer, emerger a la superficie de la consciencia...
Se nota que es viernes; hora de la siesta, para más datos.
Bueno, total, que la semana, bien. Sigo avanzando con la memoria del DEA, que, por cierto, ya tiene fijada la fecha para su presentación: dentro de unos 10 días, más o menos.
PD: Sí, lo sé, últimamente utilizo mucho la palabra machacar, y no sólo en este blog (pero sí con el mismo significado). Pero es que es tan gráfica... ¿Qué otra palabra más... fina podría utilizar?
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Más cosas: el DEA
He decidido partir el post en dos trozos, porque voy a cambiar de tema (o no), y para que no sea demasiado largo. Continúo.
Llevo con el DEA (realizando el trabajo de investigación, en realidad) desde el curso2003-04 2004-05. Es para estar desesperado ya.
El verano pasado di por terminado el trabajo de investigación del Doctorado (por fin) y desde mi vuelta del congreso de septiembre estoy metido de lleno en la redacción de la memoria para la obtención del DEA.
La memoria es realmente para una prueba de conjunto donde se evalúa la suficiencia investigadora del doctorando; se realiza una vez finalizadas la fase de docencia (los cursos de Doctorado) y la fase de investigación (el trabajo que anteriormente he mencionado). Una vez superada la prueba (en el caso de mi Universidad, la nota es apto o no apto), puedes solicitar el DEA, es decir, el Diploma de Estudios Avanzados (título oficial con el que se acredita tu suficiencia investigadora y que, básicamente, sirve para sablear al personal, ya que se paga por acceder a la prueba de conjunto y se paga después para obtener el Diplomita).
No existe una normativa unificada, ni siquiera dentro de cada Universidad, acerca del contenido ni el formato, tanto de la memoria como de la prueba en sí. Algunos departamentos sí incorporan alguna normativa o recomendaciones propias, pero no es el caso del mío.
Por eso, decidí crear, a partir de todas las recomendaciones y sugerencias que he ido recogiendo, mi propio esquema de lo que será dentro de poco mi memoria del DEA.
Seguiré contando más detalles en otro post.
Llevo con el DEA (realizando el trabajo de investigación, en realidad) desde el curso
El verano pasado di por terminado el trabajo de investigación del Doctorado (por fin) y desde mi vuelta del congreso de septiembre estoy metido de lleno en la redacción de la memoria para la obtención del DEA.
La memoria es realmente para una prueba de conjunto donde se evalúa la suficiencia investigadora del doctorando; se realiza una vez finalizadas la fase de docencia (los cursos de Doctorado) y la fase de investigación (el trabajo que anteriormente he mencionado). Una vez superada la prueba (en el caso de mi Universidad, la nota es apto o no apto), puedes solicitar el DEA, es decir, el Diploma de Estudios Avanzados (título oficial con el que se acredita tu suficiencia investigadora y que, básicamente, sirve para sablear al personal, ya que se paga por acceder a la prueba de conjunto y se paga después para obtener el Diplomita).
No existe una normativa unificada, ni siquiera dentro de cada Universidad, acerca del contenido ni el formato, tanto de la memoria como de la prueba en sí. Algunos departamentos sí incorporan alguna normativa o recomendaciones propias, pero no es el caso del mío.
Por eso, decidí crear, a partir de todas las recomendaciones y sugerencias que he ido recogiendo, mi propio esquema de lo que será dentro de poco mi memoria del DEA.
Seguiré contando más detalles en otro post.
Un congresito más a la saca (II)
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
10:47
|
Temas:
anécdotas,
congresos,
doctorado,
encontrado en Internet,
investigación
A raíz del comentario de Trabajador (¡gracias!), amplío mi anterior post sobre el congreso en el que estuve a finales de septiembre.
La verdad es que, no sólo de este tema, sino de todos, se me ocurren tantas cosas que contar, que a veces me quedo en lo más anecdótico, y descuido lo fundamental...
En contestación directa a la última frase de Trabajador, vaya por delante que, sí, se nos obliga a coleccionar congresos. Como decía en ese mismo post, si no investigas, no vales nada, por muy bien que puedas dar las clases o mucho interés que demuestres en ello. Y, a su vez, investigar se supone que debería ser algo de gran nivel, sólo al alcance de unos cuantos (un poco pirados, o en las nubes, la mayor parte de la veces)...
Pero, a la hora de la verdad, resulta que para medir cuánto investigas, para valorar tu labor de investigación, se utilizan baremos en los que una ponencia en un congresito vale X si es nacional, 2X si es internacional, etc. Un artículo de investigación en una buena revista científica puede valer 4X, por ejemplo. Y así va todo; son las reglas del juego. Como dice el autor de este gran artículo, se valoran los resultados al peso; es decir, la cantidad, y no tanto la calidad.
[Reglas del juego que, en sí, no son muy justas, ya que es un hecho que existen áreas de investigación en las que es más fácil publicar que en otras... Si compites con los de tu misma área, no hay problema, pero cuando, además, la Comunidad Autónoma y/o el Ministerio imponen un listón o un nivel que hay que superar para llegar a ser, por ejemplo, Profesor Titular de Universidad (funcionario, para entendernos), entonces, ese listón puede ser muy fácil de alcanzar para algunos, y no tan fácil para otros...]
Para no hacer que este post sea muy espeso, voy al grano: sí, en este congreso no desaproveché la oportunidad de enviar tantas ponencias como fuese capaz de enviar y me aceptasen. Al final, aparecí como coautor en 4 trabajos, de los cuales presenté dos en forma de póster, y uno más como powerpoint. Se sabe que es un congreso en el que es relativamente fácil que te acepten los trabajos que envías.
De los trabajos que envié, me siento relativamente orgulloso. La verdad es que mi compañera Rita y yo (era la primera vez que ella presentaba un trabajo en un congreso) monopolizamos la sesión en la que participamos. Cada uno presentó una parte de un trabajo que hemos llevado a cabo recientemente, y lo defendimos bien, creo yo, aunque los resultados que hemos obtenido son todavía preliminares y evidencian que es necesario ampliar el estudio para poder obtener cosas publicables, digamos.
Algunos de los asistentes estaban realmente interesados en lo que exponíamos, y no dejaron de hacernos preguntas y sugerencias, desde una posición de mayor experiencia en el área concreta en que se ubica el trabajo. Sí, creo que se generó un debate mínimamente interesante, cosa que es de agradecer. Aun así, y lo digo no desde la prepotencia ni desde una actitud a la defensiva, casi todo lo que nos dijeron ya lo sabemos y lo estamos teniendo en cuenta; aunque, eso sí, les reconozco ese grado de experiencia que, como he dicho, dejaban entrever en sus intervenciones. También, es que en una exposición de 15 ó 20 minutos no puedes contar todo lo que hay detrás de un trabajo, sino sólo aquello que crees más destacable o interesante.
Uno de los pósters que presenté sí que me pareció a mí mismo un poco... pobre, vamos a decir. Es decir, si me hubiera guiado por: "sólo voy a contar cosas de las que realmente me sienta orgulloso, voy a contar sólo aquello en lo que tengo algo realmente interesante y novedoso que decir o aportar", entonces, quizás, no hubiera llevado ese póster. [Por otro lado, los pósters, en cualquier congreso, a veces (sólo a veces) cumplen ese papel de servir de soporte a resultados que no dan ni para una ponencia; además, es una de las maneras más cómodas de comunicar algo, y posiblemente más bonita y efectiva, si uno tiene la gracia suficiente para no desaprovechar el metro cuadrado de superficie que hay en un póster de tamaño A0, por ejemplo.]
Pero, entonces, si un investigador es más reflexivo o menos echao p'alante que otro, no iría nunca a un congreso, ni enviaría ningún artículo a ninguna revista, hasta que no tuviera algo digno del premio Nobel, por lo menos. Lo más probable es que este chico (o chica) acabase dando clases en alguna academia, o de frutero. O en un manicomio.O quizás Y, seguramente, sería feliz.
A lo que voy: hay que jugar al juego, con las reglas que hay. Si no, mejor te dedicas a otra cosa. [Bueno, a mí no me gustan demasiado las reglas impuestas desde fuera, así que siempre voy un poco a mi aire, y así me va.]
Obviamente, en mi caso, estoy deseoso de poder concluir (en el sentido de cerrar y completar) el trabajo de investigación que llevo entre manos desde que comencé con el Doctorado. Entonces, sí que me sentiré realmente orgulloso y satisfecho, cuando lo que estoy haciendo lo pueda enviar a una revista científica y me lo publiquen. Para mí, esa es, en parte, la constatación de que has hecho algo bueno, más allá de tu percepción personal. Y,déjame dejadme que incluya este comentario: ya sería la releche si, además, mi aportación se pudiera aplicar de verdad, en alguna empresa, industria, servicio, etc.
Fuera de ironías, lo cierto es que ese sería el siguiente paso, casi simultáneo a la difusión teórica de resultados: su implantación práctica. No lo descarto; sólo que, en el caso concreto de mi investigación del Doctorado, pienso que no sería productivo, no valdría la pena el esfuerzo, para lo que podría sacar, en términos de puntos de investigación. Y que ya tengo ganas de cambiar de tema de investigación, la verdad.
Del resto del congreso, incluida la sesión en la que Rita y yo estuvimos, la verdad es que me interesaron pocas cosas. Ya dije en mi anterior post que no fue un congreso de un alto nivel científico, precisamente. En una sesión, incluso me dormí, lo confieso (nada inusual en mí, por otro lado).
La verdad es que, no sólo de este tema, sino de todos, se me ocurren tantas cosas que contar, que a veces me quedo en lo más anecdótico, y descuido lo fundamental...
En contestación directa a la última frase de Trabajador, vaya por delante que, sí, se nos obliga a coleccionar congresos. Como decía en ese mismo post, si no investigas, no vales nada, por muy bien que puedas dar las clases o mucho interés que demuestres en ello. Y, a su vez, investigar se supone que debería ser algo de gran nivel, sólo al alcance de unos cuantos (un poco pirados, o en las nubes, la mayor parte de la veces)...
Pero, a la hora de la verdad, resulta que para medir cuánto investigas, para valorar tu labor de investigación, se utilizan baremos en los que una ponencia en un congresito vale X si es nacional, 2X si es internacional, etc. Un artículo de investigación en una buena revista científica puede valer 4X, por ejemplo. Y así va todo; son las reglas del juego. Como dice el autor de este gran artículo, se valoran los resultados al peso; es decir, la cantidad, y no tanto la calidad.
[Reglas del juego que, en sí, no son muy justas, ya que es un hecho que existen áreas de investigación en las que es más fácil publicar que en otras... Si compites con los de tu misma área, no hay problema, pero cuando, además, la Comunidad Autónoma y/o el Ministerio imponen un listón o un nivel que hay que superar para llegar a ser, por ejemplo, Profesor Titular de Universidad (funcionario, para entendernos), entonces, ese listón puede ser muy fácil de alcanzar para algunos, y no tan fácil para otros...]Para no hacer que este post sea muy espeso, voy al grano: sí, en este congreso no desaproveché la oportunidad de enviar tantas ponencias como fuese capaz de enviar y me aceptasen. Al final, aparecí como coautor en 4 trabajos, de los cuales presenté dos en forma de póster, y uno más como powerpoint. Se sabe que es un congreso en el que es relativamente fácil que te acepten los trabajos que envías.
De los trabajos que envié, me siento relativamente orgulloso. La verdad es que mi compañera Rita y yo (era la primera vez que ella presentaba un trabajo en un congreso) monopolizamos la sesión en la que participamos. Cada uno presentó una parte de un trabajo que hemos llevado a cabo recientemente, y lo defendimos bien, creo yo, aunque los resultados que hemos obtenido son todavía preliminares y evidencian que es necesario ampliar el estudio para poder obtener cosas publicables, digamos.
Algunos de los asistentes estaban realmente interesados en lo que exponíamos, y no dejaron de hacernos preguntas y sugerencias, desde una posición de mayor experiencia en el área concreta en que se ubica el trabajo. Sí, creo que se generó un debate mínimamente interesante, cosa que es de agradecer. Aun así, y lo digo no desde la prepotencia ni desde una actitud a la defensiva, casi todo lo que nos dijeron ya lo sabemos y lo estamos teniendo en cuenta; aunque, eso sí, les reconozco ese grado de experiencia que, como he dicho, dejaban entrever en sus intervenciones. También, es que en una exposición de 15 ó 20 minutos no puedes contar todo lo que hay detrás de un trabajo, sino sólo aquello que crees más destacable o interesante.
Uno de los pósters que presenté sí que me pareció a mí mismo un poco... pobre, vamos a decir. Es decir, si me hubiera guiado por: "sólo voy a contar cosas de las que realmente me sienta orgulloso, voy a contar sólo aquello en lo que tengo algo realmente interesante y novedoso que decir o aportar", entonces, quizás, no hubiera llevado ese póster. [Por otro lado, los pósters, en cualquier congreso, a veces (sólo a veces) cumplen ese papel de servir de soporte a resultados que no dan ni para una ponencia; además, es una de las maneras más cómodas de comunicar algo, y posiblemente más bonita y efectiva, si uno tiene la gracia suficiente para no desaprovechar el metro cuadrado de superficie que hay en un póster de tamaño A0, por ejemplo.]Pero, entonces, si un investigador es más reflexivo o menos echao p'alante que otro, no iría nunca a un congreso, ni enviaría ningún artículo a ninguna revista, hasta que no tuviera algo digno del premio Nobel, por lo menos. Lo más probable es que este chico (o chica) acabase dando clases en alguna academia, o de frutero. O en un manicomio.
A lo que voy: hay que jugar al juego, con las reglas que hay. Si no, mejor te dedicas a otra cosa. [Bueno, a mí no me gustan demasiado las reglas impuestas desde fuera, así que siempre voy un poco a mi aire, y así me va.]
Obviamente, en mi caso, estoy deseoso de poder concluir (en el sentido de cerrar y completar) el trabajo de investigación que llevo entre manos desde que comencé con el Doctorado. Entonces, sí que me sentiré realmente orgulloso y satisfecho, cuando lo que estoy haciendo lo pueda enviar a una revista científica y me lo publiquen. Para mí, esa es, en parte, la constatación de que has hecho algo bueno, más allá de tu percepción personal. Y,
Fuera de ironías, lo cierto es que ese sería el siguiente paso, casi simultáneo a la difusión teórica de resultados: su implantación práctica. No lo descarto; sólo que, en el caso concreto de mi investigación del Doctorado, pienso que no sería productivo, no valdría la pena el esfuerzo, para lo que podría sacar, en términos de puntos de investigación. Y que ya tengo ganas de cambiar de tema de investigación, la verdad.Del resto del congreso, incluida la sesión en la que Rita y yo estuvimos, la verdad es que me interesaron pocas cosas. Ya dije en mi anterior post que no fue un congreso de un alto nivel científico, precisamente. En una sesión, incluso me dormí, lo confieso (nada inusual en mí, por otro lado).
Septiembre quema (un poco)
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
10:47
|
Temas:
DEA,
doctorado,
gestión del tiempo,
inicio del curso,
investigación
Ya habéis notado que la frecuencia con que escribo y publico ha bajado, desde que empezó septiembre...
Este última semana fue un poco agobiante. Más que por el trabajo en sí, por las cosas que se me acumulaban en la cabeza. De hecho, el miércoles por la tarde exploté; estuve de mala leche, todo me parecía mal, estaba cansado, irritable, saltaba por nada...
A finales de semana, la cosa ha mejorado. Porque me he tomado las cosas con otra filosofía: una cosa detrás de otra.
Rita y yo estamos los dos a punto de presentarnos a la prueba para obtener el DEA (Diploma de Estudios Avanzados), que es el título que actualmente sirve para acreditar la suficiencia investigadora, una vez has terminado los cursos de Doctorado y el trabajo de investigación.
Pues bien, el otro día fuimos juntos a pagar las tasas de la prueba del DEA (¡más de 100 euros nos soplaron!, y nos avisaron de que en octubre seguramente subirán las tasas y a lo mejor tenemos que pagar unos 5 euros más) y, hablando por el camino, le dije que aún no estaba del todo contento con lo que voy a presentar en esa prueba, como resumen de mi investigación hasta el momento. Ella me dijo que está muy bien y, utilizando una expresión muy graciosa, me dijo que tengo unos estándares muy altos.
No sé si es cierto... No sé si me exijo demasiado o no. Está claro que el bloqueo que me llevó a estar de tan mala leche el miércoles fue, simplemente, porque se me acumuló todo en la cabeza; todo lo que me queda(ba) por hacer en las próximas semanas: pagar las tasas de la prueba del DEA (ahora ya no), corregir exámenes (ahora ya no, tampoco), pensar y preparar las ponencias para el congreso de la semana que viene (en ello ando ahora), preparar la memoria para la prueba del DEA (será a la vuelta del congreso)... y que todo salga lo mejor posible; no dejar pasar el momento de hacer cosas, de avanzar.
Pero también sé que si llego a ese agobio, es porque no me organizo el tiempo, porque me despisto, no duermo las horas que toca... Estos últimos días ya he tratado de poner un poco de orden en mi horario, un poco de autodisciplina y constancia (creo que es lo que me falta), y, al mismo tiempo, ser menos exigente conmigo mismo y con los demás, ser más abierto, paciente y comprensivo; tener empatía.
Este última semana fue un poco agobiante. Más que por el trabajo en sí, por las cosas que se me acumulaban en la cabeza. De hecho, el miércoles por la tarde exploté; estuve de mala leche, todo me parecía mal, estaba cansado, irritable, saltaba por nada...
A finales de semana, la cosa ha mejorado. Porque me he tomado las cosas con otra filosofía: una cosa detrás de otra.
Rita y yo estamos los dos a punto de presentarnos a la prueba para obtener el DEA (Diploma de Estudios Avanzados), que es el título que actualmente sirve para acreditar la suficiencia investigadora, una vez has terminado los cursos de Doctorado y el trabajo de investigación.
Pues bien, el otro día fuimos juntos a pagar las tasas de la prueba del DEA (¡más de 100 euros nos soplaron!, y nos avisaron de que en octubre seguramente subirán las tasas y a lo mejor tenemos que pagar unos 5 euros más) y, hablando por el camino, le dije que aún no estaba del todo contento con lo que voy a presentar en esa prueba, como resumen de mi investigación hasta el momento. Ella me dijo que está muy bien y, utilizando una expresión muy graciosa, me dijo que tengo unos estándares muy altos.
No sé si es cierto... No sé si me exijo demasiado o no. Está claro que el bloqueo que me llevó a estar de tan mala leche el miércoles fue, simplemente, porque se me acumuló todo en la cabeza; todo lo que me queda(ba) por hacer en las próximas semanas: pagar las tasas de la prueba del DEA (ahora ya no), corregir exámenes (ahora ya no, tampoco), pensar y preparar las ponencias para el congreso de la semana que viene (en ello ando ahora), preparar la memoria para la prueba del DEA (será a la vuelta del congreso)... y que todo salga lo mejor posible; no dejar pasar el momento de hacer cosas, de avanzar.
Pero también sé que si llego a ese agobio, es porque no me organizo el tiempo, porque me despisto, no duermo las horas que toca... Estos últimos días ya he tratado de poner un poco de orden en mi horario, un poco de autodisciplina y constancia (creo que es lo que me falta), y, al mismo tiempo, ser menos exigente conmigo mismo y con los demás, ser más abierto, paciente y comprensivo; tener empatía.
Planes de tesis hasta Navidad (y ya veremos)
Hoy he recibido en el despacho la visita inesperada de mi director de tesis.
Hasta ahora, he hablado dos veces de él aquí, pero sin decir mucho, la verdad.
Es una persona joven, y para mí, es inteligente y brillante. No es distante ni altivo (tampoco es la humildad personalizada), y entre los dos existe actualmente un ambiente de bastante confianza mutua. Es directo y claro; no le van las mentiras ni hacer la pelota ni depender de nadie. Reconozco que no es una persona tan organizada como al menos yo desearía, pero se preocupa por mí (NO es el típico director de tesis que te deja tirado, por así decirlo, ni mucho menos). Por razones personales, últimamente él ha reducido un poco su dedicación a la investigación, pero sigo contando con él y, de momento, me va dando cuerda; de alguna manera, yo diría que me va dando todo lo que necesito para avanzar. Me siento cómodo trabajando con él.
[Si alguien esperaba que utilizase el anonimato que me proporciona este blog para rajar de mi director de tesis, siento haberle hecho llegar hasta aquí para decepcionarlo en sus expectativas.]
Pero es cierto que tengo que ir detrás de él, un poco, si necesito algo. Hoy ha sido una suerte que apareciera por el despacho, a saludar. Hemos hablado de todos los temas que llevamos en marcha; entre ellos, el examen del día 11, y los próximos pasos de mi tesis.
Todavía no tenemos lo que se llama un plan de tesis cerrado, y eso es lo que más me preocupa.
El plan de tesis es como una "hoja de ruta", un documento que contiene tanto el título de la tesis, como los objetivos, el enfoque, el marco, la bibliografía... Es también una declaración de intenciones y un compromiso, porque contiene plazos estimados, y porque habitualmente se presenta ante la comisión de doctorado del departamento donde vas a hacer la tesis, para que te lo aprueben.
Actualmente, creo que tenemos claro gran parte del enfoque de la tesis. Si me interesa tanto tener el plan de tesis es, por un lado, porque es lo normal (lo que toca, digamos), y porque así sabré a qué atenerme: lo que diga en ese papel, eso tengo que hacer. Hacer bien un plan de tesis es hacer bien la tesis, pienso (o por lo menos, sí que es cierta la contraria: no hacer un buen plan de tesis, es el primer paso para una tesis no-buena, digamos). Y sé que de ahí, de lo que ponga en ese papel, no me tengo que salir, o, mejor dicho: no nos podremos salir (ni mi director ni yo); hasta ahora, hemos ido dando algunos bandazos en cuanto al contenido y plazos de la tesis. Y espero que no se repita. El plan de tesis sería el seguro ideal para evitar más bandazos, pero tendrá que esperar.
[Además, tener un plan te asegura una buena salida ante preguntas del estilo de "¿Cómo llevas la tesis?".]
De momento, vamos bien. Hablando con mi director, he visto que ha tenido sentido el trabajo que he hecho en agosto, acerca de la revisión bibliográfica. Yo, lo que ya había visto es que todavía me falta bastante trabajo de leer y resumir, centrar, ver qué podemos aportar... Nuestra conversación de hoy me ha confirmado eso, lo cual me deja tranquilo, porque me doy cuenta de que voy bien, no voy perdido.
Por otro lado, se nos avecina todo lo que ya he ido comentando para septiembre y octubre, así que durante esos meses no voy a avanzar más que en ir leyendo, ir terminando y puliendo la revisión bibliográfica.
Así, mi director me ha dicho que para principios de noviembre debo tener terminada la revisión, y debemos juntarnos para ver qué podemos proponer nosotros en mi tesis (ya tenemos una ligera idea, de todas formas).
También me ha dicho (y me lo tomo como plazo más) que se conforma con que, para Navidad, tengamos ya cerrado el enfoque o la idea propia y haya empezado a hacer algo (aunque todavía no tenga resultados ni conclusiones).
Esos son las metas, los objetivos a corto-medio plazo. Ahora tengo que despedazar y planificar bien lo que me queda de la tarea "revisión bibliográfica". Me gusta.
Si por Navidad sigo escribiendo aquí, veremos por dónde voy. Será interesante.
PD: Por cierto, me gusta más la palabra supervisor, que es la que se suele usar en inglés para referirse al director de una tesis (o de un proyecto fin de máster, o de licenciatura, etc.).
Hasta ahora, he hablado dos veces de él aquí, pero sin decir mucho, la verdad.
Es una persona joven, y para mí, es inteligente y brillante. No es distante ni altivo (tampoco es la humildad personalizada), y entre los dos existe actualmente un ambiente de bastante confianza mutua. Es directo y claro; no le van las mentiras ni hacer la pelota ni depender de nadie. Reconozco que no es una persona tan organizada como al menos yo desearía, pero se preocupa por mí (NO es el típico director de tesis que te deja tirado, por así decirlo, ni mucho menos). Por razones personales, últimamente él ha reducido un poco su dedicación a la investigación, pero sigo contando con él y, de momento, me va dando cuerda; de alguna manera, yo diría que me va dando todo lo que necesito para avanzar. Me siento cómodo trabajando con él.
[Si alguien esperaba que utilizase el anonimato que me proporciona este blog para rajar de mi director de tesis, siento haberle hecho llegar hasta aquí para decepcionarlo en sus expectativas.]
Pero es cierto que tengo que ir detrás de él, un poco, si necesito algo. Hoy ha sido una suerte que apareciera por el despacho, a saludar. Hemos hablado de todos los temas que llevamos en marcha; entre ellos, el examen del día 11, y los próximos pasos de mi tesis.
Todavía no tenemos lo que se llama un plan de tesis cerrado, y eso es lo que más me preocupa.
El plan de tesis es como una "hoja de ruta", un documento que contiene tanto el título de la tesis, como los objetivos, el enfoque, el marco, la bibliografía... Es también una declaración de intenciones y un compromiso, porque contiene plazos estimados, y porque habitualmente se presenta ante la comisión de doctorado del departamento donde vas a hacer la tesis, para que te lo aprueben.
Actualmente, creo que tenemos claro gran parte del enfoque de la tesis. Si me interesa tanto tener el plan de tesis es, por un lado, porque es lo normal (lo que toca, digamos), y porque así sabré a qué atenerme: lo que diga en ese papel, eso tengo que hacer. Hacer bien un plan de tesis es hacer bien la tesis, pienso (o por lo menos, sí que es cierta la contraria: no hacer un buen plan de tesis, es el primer paso para una tesis no-buena, digamos). Y sé que de ahí, de lo que ponga en ese papel, no me tengo que salir, o, mejor dicho: no nos podremos salir (ni mi director ni yo); hasta ahora, hemos ido dando algunos bandazos en cuanto al contenido y plazos de la tesis. Y espero que no se repita. El plan de tesis sería el seguro ideal para evitar más bandazos, pero tendrá que esperar.
[Además, tener un plan te asegura una buena salida ante preguntas del estilo de "¿Cómo llevas la tesis?".]De momento, vamos bien. Hablando con mi director, he visto que ha tenido sentido el trabajo que he hecho en agosto, acerca de la revisión bibliográfica. Yo, lo que ya había visto es que todavía me falta bastante trabajo de leer y resumir, centrar, ver qué podemos aportar... Nuestra conversación de hoy me ha confirmado eso, lo cual me deja tranquilo, porque me doy cuenta de que voy bien, no voy perdido.
Por otro lado, se nos avecina todo lo que ya he ido comentando para septiembre y octubre, así que durante esos meses no voy a avanzar más que en ir leyendo, ir terminando y puliendo la revisión bibliográfica.
Así, mi director me ha dicho que para principios de noviembre debo tener terminada la revisión, y debemos juntarnos para ver qué podemos proponer nosotros en mi tesis (ya tenemos una ligera idea, de todas formas).
También me ha dicho (y me lo tomo como plazo más) que se conforma con que, para Navidad, tengamos ya cerrado el enfoque o la idea propia y haya empezado a hacer algo (aunque todavía no tenga resultados ni conclusiones).Esos son las metas, los objetivos a corto-medio plazo. Ahora tengo que despedazar y planificar bien lo que me queda de la tarea "revisión bibliográfica". Me gusta.
Si por Navidad sigo escribiendo aquí, veremos por dónde voy. Será interesante.
PD: Por cierto, me gusta más la palabra supervisor, que es la que se suele usar en inglés para referirse al director de una tesis (o de un proyecto fin de máster, o de licenciatura, etc.).
Programa de festejos
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
11:36
|
Temas:
consultoría,
DEA,
docencia,
doctorado,
gestión del tiempo,
investigación
También sobre ayer... (dio para mucho, el último lunes de agosto).
Este final de mes no me estaba gustando, pero ayer me sentí ya como "calentando motores" para el nuevo curso, y la verdad es que, haciendo balance de lo que llevo hecho y de lo que me falta por hacer, me sentí bastante animado.
Resumen de lo que he hecho este mes:
Para el mes de septiembre y el de octubre, la faena está clara:
Y creo que eso es todo... Para que quede claro que no son sólo las 11 horas de clase y 6 de tutorías, por cierto.
Este final de mes no me estaba gustando, pero ayer me sentí ya como "calentando motores" para el nuevo curso, y la verdad es que, haciendo balance de lo que llevo hecho y de lo que me falta por hacer, me sentí bastante animado.
Resumen de lo que he hecho este mes:
- DEA: no he comenzado a preparar la memoria, pero lo tenía previsto para finales de agosto.
- TESIS: he avanzado bastante en la búsqueda y revisión bibliográfica. Aún me queda bastante (estimo que entre 1 y 3 meses de leer).
- Colaboración con otros investigadores: hoy casi terminaré el informe, y mañana tenemos una reunión para discutir resultados y cerrar el tema. Cerrarlo, momentáneamente, porque de ahí pueden salir varias publicaciones. Puede ser un tema productivo.
- Un artículo de investigación que estoy redactando: lo avancé tanto como pude, a principios de mes, pero lo he dejado aparcado.
Para el mes de septiembre y el de octubre, la faena está clara:
- Continuar con la revisión bibliográfica de la TESIS.
- Redactar la memoria para el DEA (y pagar las tasas, por cierto). La memoria realmente se basa en el trabajo de investigación que realicé en su momento dentro de los cursos de Doctorado, así que no debería suponer mucho trabajo.
- Terminar otro informe parecido al que ya he comentado antes, que tengo pendiente desde mayo o así.
- Tengo pendiente un posible curso de 1 día en una empresa (impartirlo), en octubre. Todavía no es seguro, pero si al final es que sí, tendré que dedicar tiempo a prepararlo.
- Seguir con el artículo de investigación que tengo parado ahora.
- Comenzar a reunirnos con una empresa con la que hemos firmado un acuerdo de consultoría, que durará al menos medio año. Ya hay que empezar a currar en serio en septiembre, en este tema. Y me va a quitar muuuucho tiempo.
- Preparar los powerpoints y demás para un congreso que tenemos a finales de septiembre.
- Preparar el powerpoint para el DEA, que será a mediados de octubre.
- Poner preguntas para los exámenes de septiembre (en uno ya dejé hecha mi parte antes del verano; es lo mejor, lo recomiendo).
- Pasar a limpio y colgar en la web la solución de dos de los exámenes de junio (de los que soy resposable o medio responsable).
Y creo que eso es todo... Para que quede claro que no son sólo las 11 horas de clase y 6 de tutorías, por cierto.
Planificando la semana
Escrito por
Profesor Atreintaytres
a las
23:28
|
Temas:
doctorado,
gestión del tiempo,
investigación,
verano
Este fin de semana he descansado (normal) y he acudido a distintas comidas y cenas, con familiares y amigos. Es lo que tiene el verano... A finales del cuatrimestre pasado, por mayo, me encerré para terminar el trabajo de investigación del Doctorado, y desde entonces hasta ahora casi no había vuelto a ver ni llamar a muchos de mis amigos.
[Mi sensación en julio fue, por desgracia, que no tenía claro si esta vez el esfuerzo o sacrificio había valido realmente la pena. Pero, como otras veces, esa es otra historia que merece ser contada en otra ocasión ("La historia interminable", de Michael Ende).]
El "atracón" de actos sociales ha sido demasiado, pero ya me he desquitado un poco. Hay otras cosas que había dejado casi por completo, como, por ejemplo, hacer deporte (tampoco es que yo corra la maratón, pero algo hay que hacer) o, simplemente, no hacer nada, levantarse tarde, pasar un rato leyendo un libro, o ver la tele porque sí.
Así que, para la próxima semana, en lugar de la lista de cosas diversas relacionadas con mi labor de investigación que me había programado, voy a "programar" un poco de deporte, un poco de ver la luz del día, andar, pasear... Quizás haga algún Sudoku.
Y también me dedicaré a avanzar la revisión bibliográfica que llevo en marcha; prefiero no parar por completo. Pero sí bajar un poco el ritmo, y equilibrar la balanza de trabajo versus vida (aquellos que piensen que el trabajo es su vida no entenderán esta última frase, por supuesto; ni lo esperaba).
[Mi sensación en julio fue, por desgracia, que no tenía claro si esta vez el esfuerzo o sacrificio había valido realmente la pena. Pero, como otras veces, esa es otra historia que merece ser contada en otra ocasión ("La historia interminable", de Michael Ende).]El "atracón" de actos sociales ha sido demasiado, pero ya me he desquitado un poco. Hay otras cosas que había dejado casi por completo, como, por ejemplo, hacer deporte (tampoco es que yo corra la maratón, pero algo hay que hacer) o, simplemente, no hacer nada, levantarse tarde, pasar un rato leyendo un libro, o ver la tele porque sí.
Así que, para la próxima semana, en lugar de la lista de cosas diversas relacionadas con mi labor de investigación que me había programado, voy a "programar" un poco de deporte, un poco de ver la luz del día, andar, pasear... Quizás haga algún Sudoku.
Y también me dedicaré a avanzar la revisión bibliográfica que llevo en marcha; prefiero no parar por completo. Pero sí bajar un poco el ritmo, y equilibrar la balanza de trabajo versus vida (aquellos que piensen que el trabajo es su vida no entenderán esta última frase, por supuesto; ni lo esperaba).
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